29 junio 2008

Momentos




I

Callas…
Algo me dices.
El tiempo se curva
en tu silencio, vorágine.
Atrapa tu voz
Y la luz busca refugio
en la palabra
que no hiere.

II

Yo conozco de ti
el verbo esquivo.
La manera traviesa
que tus besos,
tienen de la mar
(ese perfecto vaivén)

Tú conoces de mí
eco y sombra.
Luz difusa de silencio
que ata al verbo,
sin destello,
ni nostalgia.

Por eso digo, corazón,
que te amé sin reserva
y con el alma;
no con la razón.

III

Disculparás, mi ángel,
si la noche, del silencio,
no supo guardarte
la palabra esquiva;
el verbo sereno,
de la lluvia de mayo.

Pero el temblor
de tus cantos cerezos,
la luz que acompaña
a sus estaciones (todas)
La manera traviesa
que tus besos
tienen de la mar
-te lo he dicho-
Te suelen delatar.



Imágen: José Antonio Bao

17 junio 2008

Desde mi ventana

En Santa Cruz,
Un rebaño de autos
Pasta la mañana
Las aves imitan
El canto de los Ipod
Y los claxon graznan
Infames melodías
Una ardilla cruza el cielo
De la avenida, oculta
Entre cables de alumbrado
El viento barre las hojas
Que manchan el paisaje
Y la hierba del otoño me recuerda...
Que aún sigo aquí

'tamare.

09 junio 2008

Colores

-Oye, ¿te has cuadrado por la esquina o en la mañana saludé a un extraño? -me dice Susana.
-Ah, fuistes tú -respondo.
-Sí, pues, y tú ni caso. ¡Sobrado! -se ríe.
-Na' que ver. Lo que pasa es que en esa zona se cuadran todos los autos de Santander y pensé que estaban confundiendo mi auto con otro parecido, y que la chica que me pasaba la voz me confundía con alguien más; así que solo atiné a reírme y quitarme -le digo, obviando comentarle que mientras caminaba hacia la oficina pensé que podía haberme vacilado un rato saludando a la flaquita desconocida de manera muy efusiva, con la mejor sonrisa que encontrara en mis bolsillos, dándole a entender que no tenía la más remota idea de quien era, pero que le agradecía el gesto deseándole un buen día. Claro que después de pensarlo un rato dije naaaa', no vaya ser que me la cruce más tarde en la cafetería y le diga a sus amigas: ahí va el loco del parqueo... y que roche, pues.
-Oye, bacán tu carro rojo, ah -me dice mientras se marcha. No me da tiempo de responderle.
Me quedo pensando. O ambos hemos saludado extraños que se nos parecen o yo soy medio daltónico... porque mi auto, que sepa, es gris. Quizás eso explique en parte porque, en ocasiones, sólo veo grises donde los demás creen ver colores... aunque no explicaría porque suelo ver colores donde otros ven solo gris.

07 junio 2008

Los Chicos



No sé porqué, pero tenía ganas de postear esta canción. Bueno, en realidad sí lo sé; va para los amigos.

06 junio 2008

A ti que andas buscando

El canto del alba
te dará la respuesta
belleza nictálope
No la noche
ni la luna
ni la estrella
ni la mar
Sólo la mañana
silenciosa
Como la arena
que te sueña
A través de la lluvia
Del tiempo
De tu andar

04 junio 2008

Kid

Mi bólido está puerco, sólo le falta decir ¡oink!. Camina mugriento bajo el sol y la lluvia de la avenida el Golf buscando confundirse entre la gente. El agua intenta acariciar su triste cutis, pero es inútil. A Kid lo cubre una férrea costra de polvo protector -como él suele llamarla-. Kid detesta el agua, detesta que lo limpie, detesta que lo limpien. Dice sentirse manoseado y ultrajado: a mi me llega. Yo me hago el loco y lo mando a lavar con Marisol. Prefiero que una mujer se encargue del trabajo sucio. Ella hace su mejor esfuerzo, pero no hay peeling ni pulidor que pueda componer su descolorida fachada -me ha dicho-. Kid tiene el rostro manchado, tiene vitilego, tiene psoriasis, tiene vergüenza. El resto de autos lo observa con desconfianza, algunos lo señalan con la llanta y ríen, otros lo observan de reojo y guardan su distancia, no vaya ser que Kid sea un resentido social y los ataque por su buena suerte, por su gesto adusto, por lucir ese juego de aros niquelados que tantos otros desean. Kid quiere ir al salón de belleza, es un dandi y no lo culpo, es algo innato a su especie. Quiere lucir como nuevo porque se siente nuevo. Yo le he dicho que eso no es posible, no porque su sentir no pueda no ser auténtico, sino porque los autos no sienten: los autos no tienen alma -le he dicho-. El me queda mirando, parece pensarlo, duda... ¡existe!... pero intuye que eso no ha de ser suficiente, que quizás le falta algo que los demás tampoco tienen... aunque no sabe qué es.